Una
catarata es una opacidad del lente (cristalino) del ojo, el cual normalmente es
claro y transparente; puede compararse a una ventana que se escarcha con hielo
o se "empaña" con vapor.
Existen
muchos mitos e ideas equivocadas sobre las cataratas.
Una
catarata:
- No es una tela o capa que cubre al ojo;
- No es ocasionada por el uso excesivo de los ojos;
- No es un cáncer;
- No se trasmite de un ojo al otro;
- No causa ceguera irreversible.
Algunos
de los síntomas comunes de las cataratas son:
- La visión se torna borrosa sin dolor;
- Deslumbramiento o sensibilidad a la luz;
- Cambios frecuentes en la graduación de los lentes;
- Visión doble en un ojo;
- Necesidad de luz más intensa para leer;
- Visión nocturna muy pobre;
- Los colores se ven desvanecidos o amarillentos.
El
tamaño y la forma de la opacidad del lente pueden variar. Si la opacidad no
está cerca del centro del cristalino, es probable que usted ni siquiera
sospeche que tiene una catarata.
Una
catarata puede causar visión borrosa
o
nublada.
¿Cuál
es la causa de las cataratas?
El tipo
más común de catarata está relacionado con el envejecimiento natural del ojo.
Algunas otras causas de cataratas son:
- Herencia;
- Problemas médicos, tal como la diabetes;
- Lesiones en el ojo;
- Medicamentos, tales como esteroides;
- Exposición a largo plazo a los rayos del sol sin usar protección;
- Cirugía ocular previa.
¿Cómo
se detecta una catarata?
Un examen minucioso de la vista efectuado por su oftalmólogo (el médico o cirujano que se especializa en los ojos) puede detectar la presencia y la gravedad de una catarata, además de cualquier otro padecimiento que pudiera estar ocasionando una visión borrosa o alguna otra molestia.
Además
de las cataratas, puede haber otras razones por las que se presenta una
disminución en la capacidad visual, en particular problemas relacionados con la
retina o con el nervio óptico. Si estos problemas existen, es posible que no se
consiga una visión perfecta aun cuando se elimine la catarata.
Si
tales padecimientos son muy severos, es posible que la eliminación de la
catarata no ofrezca ninguna mejoría en la visión. Su oftalmólogo le puede
informar acerca del grado de mejoría que puede usted esperar.
¿Con
qué rapidez se desarrollan las cataratas?
La rapidez con la que se desarrolla una catarata dependerá del individuo y puede variar inclusive entre los dos ojos. La mayor parte de las cataratas asociadas con el proceso de envejecimiento progresan gradualmente a lo largo de un período de varios años.
Otras
cataratas, especialmente en individuos más jóvenes y en personas que padecen
diabetes, pueden progresar rápidamente en un período de unos cuantos meses
ocasionando un deterioro en la vista. No es posible determinar la rapidez con
la que se desarrollará una catarata en una persona determinada.
¿Cuál
es el tratamiento para eliminar las cataratas?
La cirugía es la única manera en que su oftalmólogo puede eliminar una catarata. Sin embargo, si los síntomas de una catarata son ligeros, es posible que un simple cambio en la graduación de sus anteojos sea todo lo que se requiera para que usted pueda ver cómodamente.
No
existen medicamentos, suplementos alimenticios, ejercicios ni dispositivos
ópticos que hayan demostrado su utilidad para evitar o curar las cataratas.
La
protección contra la luz solar excesiva puede ayudar a prevenir o retardar el
progreso de las cataratas. Los anteojos contra el sol que filtren los rayos
ultravioleta (UV) o los lentes normales que contengan un recubrimiento que
filtre los rayos ultravioleta ofrecen la protección necesaria.
¿Cuándo
deberá efectuarse la cirugía?
Deberá
considerarse la cirugía para eliminar las cataratas cuando éstas estén
ocasionando la suficiente pérdida en la visión como para interferir en el
desempeño de las actividades diarias.
No es
verdad que las cataratas tengan que "madurar" antes de poder ser
operadas.
La
cirugía para eliminar las cataratas puede ser efectuada cuando su visión lo
necesite. Usted debe decidir si puede ver lo suficientemente bien como para
desempeñar su trabajo y conducir su automóvil con seguridad, o si puede leer y
ver televisión con comodidad. ¿Puede usted realizar las tareas de la vida
diaria, tales como cocinar, ir de compras, trabajar en el jardín o tomar sus
medicamentos, sin ninguna dificultad?
Basándose
en la severidad de sus síntomas, usted y su oftalmólogo deberán de decidir
juntos cuál es el momento adecuado para recurrir a la cirugía.
¿Qué
efectos debo esperar de la cirugía para eliminar las cataratas?
Anualmente millones de personas son operadas de las cataratas, con la mayoría de ellas sin complicación alguna.
La
cirugía para eliminar las cataratas generalmente se efectúa bajo anestesia
local sin necesidad de hospitalización. Durante la cirugía se remueve el
cristalino opaco del ojo. En la gran mayoría de los casos, el enfoque del
cristalino se restaura implantando un lente intraocular permanente.
Su
oftalmólogo efectúa esta delicada cirugía utilizando un microscopio,
instrumentos miniaturizados y otros modernos dispositivos tecnológicos.
Aunque
mucha gente así lo cree, no se usan rayos láser para eliminar las cataratas.
En
aproximadamente una quinta parte de las personas operadas para eliminar las
cataratas, la cápsula que sostiene el lente intraocular se volverá opaca. Se
utiliza cirugía con rayo láser para abrir esta cápsula opaca y así restituir
una visión clara.
Casi
inmediatamente después de la operación para eliminar las cataratas, usted podrá
efectuar todo tipo de actividades, excepto las más vigorosas. Sin embargo,
siguiendo las instrucciones de su oftalmólogo, deberá aplicar gotas a los ojos
periódicamente. Además, serán necesarias varias visitas después de la operación
para que su oftalmólogo pueda verificar el progreso de su ojo a medida que
sana.
La
cirugía para eliminar las cataratas es un procedimiento médico que tiene una
gran probabilidad de éxito. Más del 90% de los casos resultan en una mejoría en
la visión, a menos de que existan problemas en la córnea, en la retina o en el
nervio óptico. Es importante tener presente que pueden presentarse
complicaciones durante o después de la cirugía, algunas de las cuales pueden
ser lo suficientemente severas como para limitar la visión. Como en toda
cirugía, no se puede garantizar un éxito absoluto.
Conclusión
Las cataratas son una causa bastante común de mala visión, particularmente en los ancianos, pero su tratamiento es relativamente fácil. Su oftalmólogo puede indicarle si la pérdida en su visión o la incomodidad que siente al ver se debe a una catarata o a algún otro problema, y puede ayudarle a decidir si la cirugía es lo más apropiado para su caso.

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