Ya no necesitas estar enamorado o enamorada para celebrar San Valentín. Te enseñamos a hacer unas deliciosas galletas con corazones para que las saborees incluso si estás buscando el de tu príncipe (o princesa) azul.
- Tamiza la harina y la maicena.
- Prepara la mantequilla.
Incorpora el azúcar a cucharadas mientras bates. Incorpora la esencia de vainilla, la clara de huevo, la pizca de sal y sigue batiendo. Por último, añade la mezcla de la harina y la maicena a cucharadas. Hazlo poco a poco. Cuando vayas por la mitad notarás que la mezcla empieza a endurecer. Entonces no podrás seguir con las varillas y tendrás que hacerlo a mano.
- Mezla la masa.
- Estira la masa y déjala enfriar.
Repite este proceso con el resto de trozos y deja la masa a enfriar en el frigorífico al menos durante tres horas.
- Hornear.
Colócalas con cuidado sobre la bandeja. Déjalas en el horno a 180 grados con el horno precalentado de 10 a 15 minutos. Primero puedes ponerlas con calor arriba y abajo sin ventilador durante 10 minutos. Después, termina dejándolas de 3 a 5 minutos con calor arriba y abajo con ventilador para que se doren.
- Deja enfriar y endurecer.
- Decoración.
Para San Valentín es aconsejable decorarlas si no tienen ya forma de corazón. Puedes hacerlo con cualquier tipo de mermelada que te guste, por ejemplo de cereza o fresa.

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