Visita al veterinario

Los dueños de mascotas tienen una responsabilidad ineludible con ellas en cuanto a la alimentación, aseo, entretenimiento, servicios médicos y cuidados en general. Desde los primeros meses de vida requieren una revisión veterinaria para conocer su estado de salud, administrarles las vacunas y tratar cualquier patología que pudieran presentar.

La selección del veterinario es importante. Debe ser un médico colegiado, con experiencia, dedicado y sensible al trato con los animales. Seleccione una clínica veterinaria inscrita en el sistema de salud. Así, evitará daños que pueden ser fatales para la mascota. Recuerde que una prescripción equivocada puede llegar a causar la muerte, no solo en humanos sino también en todo ser vivo.

En las tiendas de mascotas pueden orientarle sobre las clínicas veterinarias legales para que pueda llevar a su mascota a la más cercana o accesible a su lugar de residencia.

Estos establecimientos normalmente cuentan con asistencia veterinaria. Pueden aplicar las vacunas a perros y gatos, administrarles medicamentos e inyecciones con la prescripción del veterinario.

Al acudir a la clínica seleccionada el médico hará la evaluación correspondiente, revisará todas las mucosas -ojos, oídos, nariz- así como la zona genital. También palpará los órganos por encima de la piel para descartar protuberancias, inflamaciones. Así, podrá determinar si el desarrollo de la mascota está acorde con su tamaño, peso, raza.

En caso de que el médico sospeche de alguna dolencia, una enfermedad, una lesión, el veterinario puede solicitar rayos X o exámenes hematológicos especiales. Es a través de la consulta médica que puede garantizarse la salud y el bienestar general de todos los animales.

Es vital que desde los primeros meses los dueños de mascotas acudan a un especialista; es la principal muestra de amor hacia estos compañeros incondicionales. En el ámbito doméstico ellos dependen completamente de los humanos para la satisfacción de todas sus necesidades.

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